Transplante pediátrico y ejercicio físico

Desde hace años nos inunda la falsa creencia de que los niños y adolescentes no pueden entrenar la fuerza debido a que puede ser contraproducente para su salud.

Sin embargo, cada vez más organizaciones de prestigio, como la Academia Americana de Pediatría, no sólo desmienten, sino que recomiendan su realización.

¿Por qué mi hijo debe entrenar la fuerza tras un trasplante?

Como justificación para la realización de este tipo de trabajo en receptores pediátricos de trasplante de órganos sólidos, se debe subrayar que estos sujetos presentan un rendimiento físico menor al de sus homólogos sanos en diferentes pruebas de fuerza, tanto del tren superior como del inferior. Además, la importancia de mantener una adecuada composición corporal parece ser fundamental para revertir los efectos negativos a nivel cardiovascular que presentan algunos fármacos como los inmunosupresores, mejorando, incluso, la función del nuevo injerto. Por todo ello, han aparecido diferentes posicionamientos de importantes entidades internacionales, las cuales destacan el impacto positivo del ejercicio físico sobre la calidad de vida y forma física del niño trasplantado, y donde además subrayan que no solo deben estar presentes capacidades físicas como la resistencia cardiorrespiratoria o la flexibilidad, las cuáles son importantes, sino que también debe aparecer el entrenamiento de fuerza.

Condición física y transplante pediátrico

En transplantados pediátricos (10 a 18 años) de riñón y de hígado, la realización de abdominales se vio limitada por un déficit de fuerza de forma que sólo el 24% alcanzó los valores promedio acordes a su edad y sexo (Krasnoff et al.2006).

 

Transplante pediátrico y ejercicio físico

 

 

¿Cuáles son las características de estos programas?

Finalmente, es importante conocer que este tipo de entrenamiento debe encontrarse personalizado a las necesidades del niño (tipo de trasplante, edad, sexo…) y como no, supervisado por un profesional de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, lo cual repercutirá positivamente en una de las variables más importantes, como es la adherencia, determinada la mayoría de veces a través de propuestas lúdicas.

Ejercicio y transplantados pediátricos

La realización durante 3 días alternos de ejercicios de fuerza, flexibilidad y resistencia en niños receptores de transplante de órganos sólidos (más un programa personalizado para realizar semana a semana) mejoraron diferentes parámetros relacionados con la condición física en comparación con aquellos que no participaron (Deliva et al. 214)

 

Ejercicio y transplantados pediátricos

 

REFERENCIAS

  1. Stricker, P. R., Faigenbaum, A. D., McCambridge, T. M., LaBella, C. R., Brooks, M. A., Canty, G. et al. (2020). Resistance training for children and adolescents. Pediatrics, 145(6).

  2. Mäenpää, H., Tainio, J., Jalanko, H., Arokoski, J., & Jahnukainen, T. (2021). Physical performance after pediatric solid organ transplantation. Pediatric Transplantation, e14163.

  3. Janaudis-Ferreira, T., Mathur, S., Deliva, R., Howes, N., Patterson, C., Räkel, A. et al. (2019). Exercise for solid organ transplant candidates and recipients: a joint position statement of the Canadian Society of Transplantation and CAN-RESTORE. Transplantation, 103(9), e220-e238.

  4. Martín-Borràs, C., Giné-Garriga, M., Puig-Ribera, A., Martín, C., Solà, M., & Cuesta-Vargas, A. I. (2018). A new model of exercise referral scheme in primary care: is the effect on adherence to physical activity sustainable in the long term? A 15-month randomised controlled trial. BMJ open, 8(3), e017211

  5. Deliva, R. D., Patterson, C., So, S., Pellow, V., Miske, S., McLister, C. et al. (2014). The World Transplant Games: An incentive to improve physical fitness and habitual activity in pediatric solid organ transplant recipients. Pediatric transplantation, 18(8), 889-895.

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