El ejercicio, un aliado de las personas trasplantadas

¿Cuánto tiempo debo realizar ejercicio para poder mejorar tras un trasplante?

Precisamente, esta misma pregunta se hizo nuestra CEO Sonsoles Hernández Sánchez y su grupo de investigación cuando decidieron realizar un novedoso estudio que pretendía estudiar los efectos de 10 semanas de entrenamiento de fuerza sobre diferentes parámetros como la función física, la capacidad cardiorrespiratoria, la calidad de vida o diferentes factores relativos a analíticas en personas trasplantadas de riñón en comparación con aquellas que no entrenaron.

¿Qué se puede mejorar con el ejercicio después de un trasplante de órganos?

Aunque tras el trasplante se mejoren diferentes parámetros fisiológicos, sigue habiendo una gran prevalencia de enfermedad debido principalmente al exceso de inmovilización y la medicación inmunosupresora. Esto provoca cierta ganancia de peso y pérdida de fuerza muscular, por ejemplo, generando cierta intolerancia hacia el ejercicio. Ante esto, y tal y como hemos explicado en otros posts (puedes leer éste sobre la «Fatiga y  enfermedad real»), el ejercicio parece mejorar la función cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y la calidad de vida, además de la función física, siendo seguro, es decir, sin provocar lesiones u otro tipo de efectos secundarios adversos.

¿Qué se hizo en este estudio de los efectos del entrenamiento de fuerza en personas trasplantadas?

En este estudio se incluyeron personas que llevaban un año o más trasplantadas, que tenían 18 o más años y sin experiencia en relación con el entrenamiento de fuerza. Respecto al entrenamiento se realizaban dos sesiones semanales en días alternos con una duración de 60 minutos por sesión. Estas consistían en 7 minutos de calentamiento a través de ejercicios de movilidad articular y fuerza sencillos (como sentadillas a poca intensidad). A continuación, estaba la parte principal, formada por ejercicios de todo el cuerpo mediante máquinas (prensa de piernas, remo…) durante 30 minutos. De estos ejercicios se realizaban 3-4 series de 10 repeticiones cada una, descasando 1 minuto entre las mismos.

¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?

En relación con las valoraciones, antes y después de las 10 semanas se midieron diferentes indicadores como la calidad de vida, el grosor muscular del cuádriceps, la fuerza muscular del tren inferior y del tren superior, la función física, la capacidad cardiorrespiratoria y las analíticas sanguíneas. Finalmente, los resultados arrojaron mejoras sobre la condición física (sobre todo capacidad cardiorrespiratoria) y calidad de vida. Lo curioso es que no hubo cambios significativos sobre la masa muscular, pudiendo ser achacado a que es necesario más tiempo para ver cambios sobre este parámetro.

¿Quieres entrenar con nosotros o aprender a entrenar con personas trasplantadas?

Contacta con el equipo Trainsplant, somos especialistas en el entrenamiento para personas trasplantadas.

Contacta por email si quieres hacernos alguna consulta, o conecta con nosotros en Facebook o Instagram. También puedes escribirnos con el formulario de nuestra página de contacto.

 

Referencias

Hernández Sánchez, S., Carrero, J. J., Morales, J. S., & Ruiz, J. R. (2021). Effects of a resistance training program in kidney transplant recipients: A randomized controlled trial. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 31(2), 473-479.

Tags

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.