La tasa de éxitos del trasplante de pulmón ha aumentado a lo largo del tiempo debido a las mejoras observadas en la supervivencia a largo plazo y en los resultados funcionales.

A pesar de ello, durante la vida del receptor de un trasplante de pulmón pueden surgir numerosos problemas y complicaciones por lo que se requiere un control y un tratamiento adecuados.

Supervivencia. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) son los que presentan las mejores tasas de supervivencia a corto y a largo plazo, mientras que los afectados por fibrosis pulmonar idiopática (FPI) y de hipertensión pulmonar no obtienen tan buenos resultados.

Según los datos, las infecciones son la causa de muerte más importante en el curso del primer año posterior al trasplante. Las infecciones tienden a ser un problema general que puede aparecer en forma de un proceso primario o secundario, tras complicaciones quirúrgicas significativas (hemorragia excesiva, complicaciones de las anastomosis vasculares y de las vías respiratorias, etc.) y disfunciones primarias del órgano trasplantado/lesiones graves por isquemia-reperfusión.

Referencia del artículo

Studer, S. M., Levy, R. D., McNeil, K., & Orens, J. B. (2004). Lung transplant outcomes: a review of survival, graft function, physiology, health-related quality of life and cost-effectiveness. European Respiratory Journal24(4), 674-685.

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